El empleo de bacterias en el tratamiento de aguas representa una opción eficaz, sostenible y rentable para compañías e industrias que buscan cumplir la normativa ambiental, disminuir gastos de operación y elevar la calidad de sus vertimientos.
En esta guía encontrarás qué tipos de bacterias existen, de qué manera funcionan y cuáles son las aplicaciones más adecuadas según las necesidades de tu sector o sistema de tratamiento.

¿Por qué utilizar bacterias en el tratamiento de aguas?
Estos microorganismos tienen la capacidad de descomponer materia orgánica, grasas, lodos, hidrocarburos y diversos contaminantes, transformándolos en compuestos inocuos. Gracias a ello, se convierten en una herramienta de gran utilidad en:
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Plantas de tratamiento de aguas residuales de tipo industrial
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Fosas sépticas, trampas de grasa y biodigestores
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Sistemas descentralizados de depuración
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Cuerpos de agua impactados por la contaminación
Tipos de bacterias aplicadas al tratamiento de aguas
1. Bacterias aerobias
- Requieren oxígeno para mantenerse activas.
- Funcionan en sistemas aireados como lodos activados, lagunas y reactores aerobios.
- Reducen eficazmente DBO, sólidos suspendidos y olores desagradables.
2. Bacterias anaerobias
- No necesitan oxígeno, trabajan en espacios cerrados.
- Se emplean en biodigestores, fosas sépticas y reactores UASB.
- Generan metano y CO₂ como productos de la descomposición.
3. Bacterias específicas para grasas y aceites
- Formuladas para degradar lípidos, jabones y residuos orgánicos en trampas de grasa y desagües.
- Disminuyen obstrucciones, acumulaciones y malos olores.
4. Bacterias adaptadas a la industria
- Desarrolladas para sectores como alimentos y bebidas, hidrocarburos, farmacéutico, entre otros.
- Aportan soluciones personalizadas según las necesidades de cada aplicación.
¿Qué sectores pueden aprovechar el tratamiento biológico?
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Agroindustria
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Restaurantes y hoteles
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Plantas procesadoras de alimentos
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Industrias químicas y farmacéuticas
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Municipios y complejos habitacionales
Cada sector genera distintos tipos de carga orgánica, por lo que es esencial disponer de una mezcla microbiana ajustada al sistema. Esto permite:
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Cumplir con normas ambientales vigentes
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Disminuir lodos y la frecuencia de mantenimiento
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Controlar olores desagradables
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Prevenir sanciones por vertimientos contaminantes
¿Cómo se aplican las bacterias?
La forma de aplicación depende de la presentación del producto (polvo, líquido o tableta) y del tipo de instalación:
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Trampas de grasa: dosificación diaria o semanal directa
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Fosas sépticas y biodigestores: aplicación mensual o quincenal
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Plantas de tratamiento: dosificación ajustada al caudal, volumen y tipo de reactor
Se recomienda establecer un calendario de aplicación y monitorear de forma periódica el desempeño del sistema.

Conclusión
El uso de bacterias en el tratamiento de aguas es una solución ecológica, rentable y confiable para múltiples industrias. Seleccionar la mezcla correcta y aplicarla con regularidad ayuda a mantener el equilibrio del sistema, optimizar costos y proteger el entorno.
Disponemos de bacterias formuladas para diferentes aplicaciones, con soporte técnico especializado y cobertura amplia para asegurar resultados efectivos.

